La negociación sobre el Estatuto Marco se encuentra en una encrucijada, los profesionales que llevan décadas sufriendo un serio agravio en lo que se refiere a sus derechos y condiciones laborales, o bien vean atendidas sus reivindicaciones o bien, tomarán el camino de iniciar una huelga sin precedentes.
Partiendo de la base de que todo el mundo tiene derecho a prosperar en lo que atañe a sus condiciones de trabajo -y que esta progresión sea reconocida tanto profesional como retributivamente-, resulta inadmisible que los médicos y facultativos tengan vedado este derecho. Todo cambia cuando reclamamos que el Nuevo Modelo de Clasificación Profesional que nos pretenden imponer sea JUSTO.
Durante décadas la representatividad de los médicos y facultativos se ha circunscrito a las organizaciones colegiales, sindicatos de clase y asociaciones especificas, de ahí que los médicos y facultativos hayan sufrido durante todo este tiempo un agravio comparativo respecto al resto del personal sanitario, a pesar de que sobre ellos recae la máxima responsabilidad en el proceso asistencial. Esto tiene que cambiar y el 30 de julio vamos a estar frente al Ministerio de Sanidad, a las 11:00 horas, para que nos escuchen.
Cualquier nuevo Modelo de Clasificación Profesional que se pretenda implantar, debe ser acorde a la formación, cualificación y competencias de cada categoría, por lo que debería contemplar las particularidades de los médicos y facultativos. Respecto a enfermería solo vamos a recordar que 10 años de formación no es igual a 6. Los 240 créditos del grado de enfermería, no son los 360 créditos que debe superar un médico, y la formación MIR supone 4 o 5 años más de su carrera, mientras que la formación sanitaria especializada no es obligatoria para el ejercicio de la enfermería en este país y en ningún caso supera los 2 años.
No debemos renunciar a la mejora de nuestras condiciones laborales y a la defensa de nuestros derechos profesionales; y la mejor manera de garantizar los intereses de los médicos y facultativos es a través de un ESTATUTO PROPIO. Insistimos, el 30 de julio en Madrid tenemos una gran oportunidad. Ministerio y CCAA se reunirán para hablar del Estatuto Marco y allí estaremos, a las puertas, para que sepan que sin un Estatuto Médico no hay sanidad.
En lo que respecta a la jornada laboral y las guardias… ¿qué diferencia a un médico del resto de trabajadores de este país?, ¿por qué no puede aspirar a una jornada laboral con máximo 35 horas semanales? Cuánta mayor dificultad y responsabilidad, inexplicablemente resulta en más horas y peor pagadas.
Nada han hecho los sindicatos de clase para acabar con el régimen de semiesclavitud de los médicos que, encadenados a las necesidades del servicio, deben suplir la carencia estructural de profesionales dejando a un lado cualquier posibilidad de conciliación con su vida familiar y personal. “La vocación persiste, pero la abnegación ya pasó de moda”. Quienes mejor pueden defender los intereses y las condiciones laborales de los médicos y facultativos son los propios médicos y facultativos a través de su ESTATUTO PROPIO.
